Rusia y Ucrania completaron el tercer y último intercambio de prisioneros el domingo, en un gesto de cooperación poco frecuente en medio del estancamiento de las negociaciones de paz. En total, se han intercambiado más de 1,000 combatientes y civiles en los últimos tres días.

Sin embargo, el conflicto sigue en escalada. Horas antes del intercambio, Rusia lanzó el mayor ataque aéreo desde el inicio de la guerra en 2022, con 367 drones y misiles dirigidos contra ciudades ucranianas, incluyendo Kiev, Odesa y Jersón. Al menos 12 personas murieron y decenas resultaron heridas.

El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy instó a sus aliados occidentales a imponer sanciones más severas contra Rusia, mientras Washington condenó los ataques como una violación de los protocolos de guerra.

Aunque el intercambio de prisioneros fue visto como un gesto de confianza, las partes continúan profundamente divididas sobre las condiciones para un alto el fuego.

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