El exoficial del Ejército de EE.UU. y la CIA, Ron Johnson, presentó el lunes sus credenciales como nuevo embajador estadounidense en México en un contexto de creciente presión de EE.UU. sobre el combate a los cárteles y negociaciones comerciales delicadas.

Johnson, quien previamente fue embajador en El Salvador durante la primera administración de Donald Trump, se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum en el Palacio Nacional sin hacer declaraciones a la prensa. Durante su tiempo en El Salvador, cultivó una estrecha relación con el presidente Nayib Bukele, apareciendo en actos fuera de funciones gubernamentales.

Veterano de las fuerzas especiales, Johnson asesoró a militares en El Salvador durante la guerra civil de los años 80 y participó en la persecución de criminales de guerra en los Balcanes en los 90.

Su llegada coincide con el primer año de Sheinbaum en el poder, en el que ha mostrado mayor determinación en la lucha contra los cárteles y una estrategia más firme frente a la diplomacia de Trump. Este año, el mandatario estadounidense designó varios cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, y fiscales han presentado las primeras acusaciones bajo esa categoría.

El comercio y la migración siguen siendo temas clave. Aunque el flujo de migrantes hacia EE.UU. ha disminuido, el gobierno mexicano anunció un incremento en el envío de agua al Río Bravo para saldar una deuda hídrica con agricultores texanos.

Mientras tanto, el choque de un buque de la Marina mexicana contra el Puente de Brooklyn, que dejó dos marineros muertos, se suma a los desafíos bilaterales en la relación entre ambos países.

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