La Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA) anunció el miércoles que reducirá los límites de ciertos químicos PFAS en el agua potable, modificando regulaciones impuestas por la administración de Joe Biden hace un año.
Los PFAS, conocidos como “químicos eternos,” son sustancias utilizadas en productos como sartenes antiadherentes, espumas contra incendios y ropa impermeable. Su resistencia a la degradación ha llevado a su acumulación en el medio ambiente y en el cuerpo humano, con estudios vinculándolos a enfermedades renales, bajo peso al nacer y ciertos tipos de cáncer.
La administración de Biden había establecido límites estrictos para dos tipos comunes de PFAS, PFOA y PFOS, fijándolos en 4 partes por trillón. La EPA de Trump mantendrá esos límites, pero otorgará a las empresas de agua dos años adicionales para cumplirlos, hasta 2031. También eliminará restricciones sobre tres tipos menos conocidos de PFAS: GenX, PFHxS y PFNA.
La decisión ha generado reacciones mixtas. Activistas ambientales denuncian que el cambio podría ser ilegal bajo la Ley de Agua Potable Segura, mientras que la industria química ha respaldado la medida. Grupos de servicios públicos argumentan que la extensión del plazo ayudará a gestionar la contaminación sin costos elevados.

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