La microbióloga brasileña Mariangela Hungria ha sido galardonada con el Premio Mundial de la Alimentación, otorgado por la Fundación del Premio Mundial de la Alimentación con sede en Iowa. Este reconocimiento destaca sus investigaciones sobre alternativas biológicas a los fertilizantes químicos, promoviendo métodos más sostenibles para mejorar la producción agrícola.
Hungria ha trabajado durante cuatro décadas explorando la fijación biológica de nitrógeno, un proceso en el que bacterias del suelo interactúan con las raíces de las plantas para generar nitrógeno de manera natural. Esta técnica reduce la necesidad de fertilizantes químicos, que, aunque aumentan los rendimientos, también generan contaminación y emisiones de gases de efecto invernadero.
Su trabajo ha sido crucial en la transformación de la agricultura brasileña, particularmente en el cultivo de soja. Gracias a sus investigaciones y al trabajo con agricultores para aplicar estas técnicas en el campo, Brasil ha logrado superar a Estados Unidos y Argentina como el mayor productor mundial de soja. Además, sus hallazgos han beneficiado la producción de otros cultivos como el trigo, el maíz y los frijoles.
Hungria también ha abordado las preocupaciones sobre la deforestación en Brasil debido a la expansión agrícola, señalando que su enfoque biológico ayuda a mantener la salud del suelo, reduciendo la necesidad de convertir zonas forestales en tierras de cultivo.
El premio, que incluye una compensación de 500,000 dólares, será entregado en octubre en una ceremonia que reunirá a investigadores y líderes agrícolas de todo el mundo. Desde su creación en 1987 por Norman Borlaug, el Premio Mundial de la Alimentación ha reconocido a 55 personas cuyos avances han contribuido significativamente a la seguridad alimentaria global.

Deja un comentario