Una explosión masiva seguida de un incendio sacudió el puerto de Shahid Rajaei, en el sur de Irán, el sábado, dejando cinco muertos y más de 700 heridos. Las autoridades han atribuido el desastre a la presencia de materiales químicos peligrosos en la zona portuaria.

El incidente ocurre en medio de negociaciones entre Irán y Estados Unidos en Omán sobre el programa nuclear iraní. Mientras que ninguna autoridad iraní ha sugerido un ataque externo, el ministro de Relaciones Exteriores, Abbas Araghchi, reconoció que los servicios de seguridad están en alerta ante posibles sabotajes.

El puerto habría recibido en marzo un cargamento de perclorato de sodio, un componente clave para el combustible de misiles, según la firma de seguridad Ambrey. Se cree que el material provenía de China para reabastecer los arsenales iraníes tras su conflicto con Israel.

Videos en redes sociales muestran la explosión y una nube de humo rojiza, señal de que un compuesto químico pudo haber estado involucrado. En el pasado, el puerto de Shahid Rajaei fue blanco de ataques, incluido un ciberataque atribuido a Israel en 2020.

El gobierno iraní ha iniciado una investigación sobre el incidente. Mientras tanto, el impacto de la explosión ha generado preocupación por la seguridad de la infraestructura y el manejo de materiales peligrosos en el país.

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