Las autoridades tailandesas investigan el colapso de un rascacielos en construcción en Bangkok el 28 de marzo, tras un terremoto de magnitud 7.7 en Myanmar. Aunque el epicentro estuvo a más de 1,200 kilómetros de distancia, este fue el único edificio que colapsó completamente, causando 47 muertes y dejando 47 desaparecidos. La tragedia ha generado preocupaciones sobre la calidad de los materiales y el cumplimiento de normas de seguridad en la construcción.

Entre las empresas bajo escrutinio está Xin Ke Yuan Steel, proveedor de varillas de acero para el proyecto, cuya licencia de operación ya estaba suspendida por un incendio fatal en diciembre. El Ministerio de Industria tailandés afirmó que dos tipos de acero encontrados en el sitio no cumplieron con los estándares de seguridad. Aunque la empresa niega las acusaciones, enfrenta también una denuncia por emitir más de 7,000 facturas fiscales falsas. Además, el ejecutivo chino de la constructora China Railway No. 10 Engineering Group fue arrestado por presuntamente operar el negocio de manera irregular. La investigación también indaga si hubo manipulación de licitaciones y uso indebido de firmas en documentos oficiales. Mientras las autoridades continúan revisando las causas del colapso, la búsqueda de los trabajadores desaparecidos sigue activa en el sitio del derrumbe.

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