El presidente Javier Milei anunció la eliminación de la mayoría de los controles de capital y divisas en Argentina, respaldado por un préstamo de 20 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI). Esta medida, que busca normalizar la economía del país, incluye la eliminación del «cepo» cambiario, vigente desde 2019, y la introducción de una banda cambiaria para el peso argentino.
El «cepo» cambiario es un conjunto de restricciones impuestas por el gobierno para limitar el acceso a dólares y evitar la salida de capitales, estabilizando el tipo de cambio oficial. Sin embargo, estas regulaciones han generado la proliferación del mercado negro de divisas y dificultado la inversión extranjera. Su eliminación representa un cambio significativo en la política económica de Argentina.
El FMI elogió las políticas de austeridad y el enfoque de déficit cero de Milei, destacando los avances iniciales en la estabilización económica. El primer desembolso de 12 mil millones de dólares permitirá a Argentina reforzar sus reservas y avanzar en reformas económicas radicales.
Aunque la eliminación del «cepo» podría desencadenar una depreciación del peso y un aumento de la inflación, Milei confía en que estas medidas sentarán las bases para un crecimiento sostenido. Sin embargo, analistas advierten sobre posibles riesgos, como una fuga masiva de capitales y un impacto inflacionario a corto plazo.
Argentina, el mayor deudor del FMI, enfrenta el desafío de restaurar la confianza de los inversores internacionales mientras implementa reformas económicas profundas. La eliminación de los controles de capital marca un hito en el programa de Milei para transformar la economía del país.

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