Las naciones están trabajando para establecer el primer impuesto global sobre las emisiones del transporte marítimo, con el objetivo de reducir el impacto ambiental del sector. La Organización Marítima Internacional (OMI) se ha comprometido a alcanzar emisiones netas cero para 2050 y busca implementar regulaciones que obliguen a las embarcaciones a utilizar combustibles más limpios.
El Comité de Protección del Medio Marino de la OMI se reúne en Londres para debatir la propuesta de fijar un precio a las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte marítimo y establecer un estándar de combustibles ecológicos. La medida no es solo un compromiso climático, sino que sería obligatoria para todas las embarcaciones comerciales a nivel mundial. El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, enfatizó la necesidad de que la industria reduzca la contaminación de carbono de manera más agresiva.
La idea de un impuesto global ha generado apoyo entre más de 60 países, incluidos los estados insulares del Pacífico, que ven la medida como crucial para garantizar una transición justa. Sin embargo, otras naciones como China, Brasil y Arabia Saudita prefieren un modelo de comercio de créditos de emisiones. La incertidumbre sobre el resultado de las negociaciones sigue presente, pero si se alcanza un acuerdo, podría representar un avance significativo en la lucha contra el cambio climático.
Si el comité logra aprobar la propuesta y finalizar el texto regulatorio, las medidas podrían adoptarse formalmente en octubre y entrar en vigor en 2027.

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