El gobierno de México implementó una prohibición de venta de comida chatarra en las escuelas, vigente desde el sábado 29 de marzo de 2025. La medida busca combatir la obesidad y diabetes infantil promoviendo hábitos alimenticios más saludables. Bajo esta normativa, se eliminan productos procesados altos en sal, azúcar, calorías y grasa, sustituyéndolos por opciones como tacos de frijol y agua potable en los menús escolares.

El reglamento incluye sanciones para administradores escolares que no lo cumplan, con multas que van desde $545 hasta $5,450. Aunque la normativa se aplica dentro de los campus escolares, enfrentará desafíos para controlar la venta de estos productos fuera de las escuelas, donde los vendedores ambulantes suelen ofrecer alimentos procesados a los estudiantes.

La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio de México para mejorar la salud pública. UNICEF clasifica la obesidad infantil en el país como una emergencia, señalando que un 40% de las calorías consumidas por los niños provienen de alimentos procesados, y que un tercio de los menores ya presentan sobrepeso u obesidad.

Además de los desafíos prácticos, esta iniciativa también busca generar un impacto cultural a largo plazo en la alimentación de los niños. Según expertos, cambiar los hábitos alimenticios en las escuelas podría influir positivamente en las elecciones de los consumidores en el futuro, creando una generación más consciente de los efectos de los alimentos ultraprocesados en la salud. Este enfoque también puede servir como modelo para otros países que enfrentan problemáticas similares de obesidad infantil y consumo excesivo de comida chatarra.

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