Un terremoto de magnitud 7.7, seguido por una réplica de 6.4, golpeó Myanmar y Tailandia el viernes. En Myanmar, hubo al menos 144 muertos y más de 700 heridos, y Mandalay sufrió daños graves, incluido el colapso del monasterio Ma Soe Yane, el derrumbe de un puente de 90 años en Sagaing y la rotura de una presa que inundó zonas bajas. Naypyitaw y Sagaing también registraron daños en templos religiosos y carreteras, y el gobierno declaró estado de emergencia en seis regiones. Los hospitales en áreas como Mandalay demandaron donantes de sangre debido a la gran cantidad de heridos.
En Bangkok, Tailandia, un edificio en construcción colapsó, dejando al menos tres muertos y 90 desaparecidos. La ciudad fue declarada zona de desastre y las operaciones de rescate están activas. Residentes evacuaron edificios y llenaron calles y parques en busca de refugio por temor a réplicas.
China también reportó daños en las provincias de Yunnan y Sichuan, especialmente en Ruili, donde se registraron lesiones y estructuras afectadas. La Cruz Roja destacó las dificultades para acceder a las áreas debido a líneas eléctricas caídas y carreteras bloqueadas. Miles de desplazados necesitan ayuda urgente en forma de alimentos, refugio y atención médica. Las operaciones de búsqueda y rescate están en marcha mientras se evalúan las necesidades humanitarias urgentes.

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