La ONU reducirá su presencia en la Franja de Gaza después de que un ataque con tanque israelí alcanzara un complejo de la organización el 19 de marzo, matando a un empleado búlgaro y dejando cinco heridos, según Stéphane Dujarric, portavoz del Secretario General de las Naciones Unidas. La ONU retirará temporalmente alrededor de un tercio de su personal internacional debido al peligro creciente, pero mantendrá aproximadamente 13,000 empleados nacionales en Gaza, la mayoría trabajando para UNRWA. Este ataque ocurrió después de que Israel reanudara su campaña militar y rompiera un alto el fuego, causando cientos de muertes palestinas y limitando el acceso a alimentos y suministros.

En las últimas 24 horas, nuevos bombardeos israelíes mataron a más de 60 palestinos, según el Ministerio de Salud de Gaza, que ha registrado más de 15,000 niños muertos desde el inicio de la campaña hace más de 17 meses. Israel asegura que los ataques buscan presionar a Hamas para aceptar nuevos términos de cese al fuego y liberar más rehenes, apuntando a miembros y posiciones del grupo. Sin embargo, atribuye las muertes civiles al hecho de que Hamas opera entre la población.

Por otro lado, sirenas de ataque aéreo sonaron en Israel tras interceptar un misil lanzado desde Yemen y dos cohetes de Gaza. El grupo Al-Quds Brigades, brazo militar de la Yihad Islámica Palestina, reivindicó los cohetes desde Gaza, mientras los hutíes en Yemen lanzaron misiles en días previos sin atribuirse los ataques más recientes. Los servicios de emergencia continúan evaluando posibles impactos y daños.

Trabajadores humanitarios y médicos también han sido afectados. La Cruz Roja reportó daños en su oficina de Rafah y ataques contra personal médico, mientras que un hospital en Khan Younis fue atacado, matando a un adolescente y a un alto funcionario de Hamas que estaba siendo tratado. La ONU también suspendió varias actividades humanitarias debido al deterioro de la seguridad, afectando servicios clave como agua, educación y protección.

Deja un comentario