Las autoridades turcas detuvieron a varios periodistas en medio de crecientes protestas por el encarcelamiento del alcalde de Estambul, Ekrem Imamoglu, considerado un importante rival político del presidente Recep Tayyip Erdogan. Imamoglu fue arrestado bajo cargos de corrupción y enviado a prisión preventiva, lo que desató la mayor ola de manifestaciones en Turquía en más de una década, generando preocupaciones sobre la democracia y el estado de derecho.
El sindicato Disk-Basin-Is denunció la detención de al menos ocho periodistas y fotógrafos, calificándola como un ataque a la libertad de prensa y al derecho de la población a conocer la verdad. Además, la plataforma X informó que está impugnando órdenes judiciales turcas para bloquear más de 700 cuentas de periodistas, figuras políticas y organizaciones de noticias.
Desde el arresto de Imamoglu, más de 1,100 personas han sido detenidas en las protestas, según el ministro del Interior, Ali Yerlikaya, quien también reportó que 123 policías resultaron heridos y se incautaron materiales como ácido, bombas incendiarias y cuchillos. Aunque las manifestaciones han sido mayoritariamente pacíficas, se han registrado enfrentamientos con la policía en ciudades como Estambul, Ankara e Izmir.
Imamoglu, quien ha negado las acusaciones en su contra, instó a los ciudadanos a continuar las protestas de manera pacífica y pidió a la policía que trate a los manifestantes con amabilidad. Su encarcelamiento es visto como un intento político de eliminarlo como contendiente en las elecciones presidenciales de 2028, aunque el gobierno insiste en que los tribunales operan de manera independiente. Mientras tanto, el alcalde de Ankara, otro opositor destacado, también enfrenta investigaciones por presunto mal uso de fondos públicos.

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