Robert F. Kennedy Jr., como secretario de salud de Estados Unidos, ha señalado que los alimentos ultraprocesados son un factor clave en la epidemia de enfermedades crónicas en el país, como obesidad, diabetes y trastornos autoinmunes. Durante sus audiencias de confirmación en el Senado, describió estos alimentos como «veneno» y prometió trabajar para reducir su impacto en la salud pública.

Los alimentos ultraprocesados incluyen productos altamente industrializados que contienen ingredientes como aceites, azúcares, almidones y aditivos químicos que no se encuentran en una cocina típica. Ejemplos comunes son cereales azucarados, refrescos, papas fritas y pizzas congeladas. Aunque algunos alimentos procesados, como el pan integral o el yogur, pueden ser nutritivos, los ultraprocesados suelen tener altos niveles de sodio, grasas saturadas y azúcares, y bajos en fibra y proteínas.

Estudios han encontrado que dietas ricas en alimentos ultraprocesados están asociadas con problemas de salud como obesidad, enfermedades cardíacas y depresión. Sin embargo, la investigación aún no ha demostrado si estos alimentos son la causa directa de estos efectos o si otros factores están involucrados. Un experimento realizado en 2019 por el Instituto Nacional de Salud de EE. UU. mostró que las personas consumían más calorías y ganaban peso cuando seguían una dieta de alimentos ultraprocesados en comparación con una dieta de alimentos no procesados.

Kennedy ha propuesto medidas como restringir la compra de alimentos ultraprocesados en programas federales como SNAP ( Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria) y aumentar la educación pública sobre sus riesgos. También ha sugerido implementar etiquetas de advertencia y posibles impuestos para reducir su consumo. Estas políticas buscan abordar el impacto de estos alimentos en la salud pública y fomentar una dieta más equilibrada.

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