BlackRock, junto con un consorcio, adquirió el control de 43 puertos en 23 países, incluyendo los puertos de Balboa y Cristóbal en el Canal de Panamá, así como puertos en México, Egipto, los Países Bajos, Australia, Pakistán y otros. Este acuerdo, valorado en $23 mil millones de dólares (incluyendo $5 mil millones en deuda), refuerza la influencia de EE.UU. en regiones estratégicas clave.
El Canal de Panamá, crucial para el comercio global, conecta los océanos Atlántico y Pacífico, y el 70% del tráfico marítimo que lo cruza está vinculado a EE.UU. La venta ocurre en medio de preocupaciones sobre la seguridad nacional expresadas por el presidente Donald Trump, que criticó la supuesta influencia de China en la región.
Panamá, tras la visita del secretario de Estado Marco Rubio, abandonó la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, lo que generó tensiones con Beijing. Sin embargo, Panamá negó que China tuviera control sobre las operaciones del canal, a pesar de las acusaciones de EE.UU.
El acuerdo aún requiere la aprobación del gobierno panameño. CK Hutchison afirmó que la transacción es puramente comercial y no está relacionada con las tensiones políticas recientes. Este movimiento refuerza la influencia estadounidense en una región estratégica clave para el comercio y la seguridad global.

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