En una reunión en Roma, se acordó generar $200 mil millones anuales para 2030 con el fin de detener y revertir la destrucción del medio ambiente. La COP16 de la ONU (Conferencia de las Partes sobre Biodiversidad de las Naciones Unidas) inició en octubre en Colombia, pero no logró un acuerdo inicial. La participación de EE.UU. (Estados Unidos) en financiamiento se ha reducido bajo la administración de Trump.

Negociadores de los países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) lideraron el acuerdo. La ministra de Medio Ambiente de Colombia, Susana Muhamad, calificó el acuerdo como un triunfo para la naturaleza y el multilateralismo. Se explorará la creación de un nuevo fondo de biodiversidad o el uso del GEF (Fondo para el Medio Ambiente Mundial).

Los participantes valoraron el espíritu de compromiso, y María Angélica Ikeda, del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, mostró optimismo. La WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) informa que las poblaciones de vida silvestre han disminuido un 73% desde 1970, subrayando la urgencia de acción.

Aunque EE.UU. no es firmante de la convención de biodiversidad, ha sido un gran financiador. Los recortes de ayuda actuales afectan esfuerzos de conservación y crean preocupaciones sobre su participación futura en el GEF. Esto ha causado frustración en países como Brasil, Egipto y Panamá.

Los datos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) estiman que en 2022 se desembolsaron $15.4 mil millones para la biodiversidad, mayormente de fuentes públicas. Georgina Chandler, de la Sociedad Zoológica de Londres, instó a los gobiernos a cumplir con su compromiso de $30 mil millones anuales para 2030.

El acuerdo de Roma establece pasos para implementar el GBF (Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal) de 2022. Los países acordaron reglas técnicas para monitorear el progreso y publicar informes nacionales antes de la COP17.

Estas conversaciones inician un año activo en diplomacia climática, con eventos sobre contaminación por plásticos, conservación de océanos y objetivos de desarrollo global, antes de la COP30 en noviembre.

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